Luciano Andreychuk
landreychuk@ellitoral.com
El payaso Tuti, de traje verde histriónico, nariz roja y zapatones circenses, fogoneaba con sus bromas la algarabía infantil. Los niños estaban sentados en sus sillitas, emprolijados sus peinados y trenzas; algunos mostraban orgullosos sus buzos con estampes de Violetta o de Toy Story, y sus zapatillas de lona. Sonreían y balbuceaban al unísono, con esa candidez de la primera edad. El lugar: el Centro Integrador Comunitario (CIC) de Callejón Roca y República de Siria, donde el límite norte de la ciudad casi se cae del plano urbano.
Ése fue el lugar elegido para dar inicio formal al ciclo lectivo del Sistema Municipal de Educación Inicial, que ya cuenta con 73 salas distribuidas en 11 jardines emplazados en los barrios Pro Mejoras Barranquitas, Villa Hipódromo, San Agustín, El Abasto, Varadero Sarsotti, CIC Roca y CIC Facundo Zuviría, Loyola Sur, La Guardia, San Lorenzo y Barranquitas Sur. Hoy, más de 900 pequeños comenzaron a asistir a las salitas de uno y tres años.
Se estima que, cuando el municipio concluya los nuevos jardines de Coronel Dorrego (en ejecución) y Las Flores, serán más de 2 mil los pequeños con cobertura en nivel inicial. Este año se están construyendo 21 nuevas secciones, a las que se sumarán 18 secciones más cuando se termine el jardín de Coronel Dorrego, indicaron fuentes municipales. La meta es llegar a las 120 salas.
Educación y futuro
De pronto, el silencio. La locutora anunciaba el discurso al intendente José Corral, quien destacó el valor que su gestión le atribuye a la educación inicial. Anticipó que expertos de la Organización Mundial para la Educación Preescolar asesorarán al municipio para mejorar la calidad y el proyecto pedagógico que sostiene el sistema de jardines municipales. Y que este año la ciudad será sede de un congreso internacional sobre educación en edad temprana. “Un niño educado tiene más posibilidades de un futuro mejor”, resaltó.
El sistema de jardines municipales es uno de los caballitos de batalla de la gestión de Corral, que comenzó a implementarse hace unos años. “Se trata de confiar en la educación como el elemento que dará igualdad de oportunidades a los chicos de toda la ciudad. La educación en las salas de un año a tres (desde cuatro años dependen de Provincia) es una etapa muy importante de la vida. Los pequeños comienzan a hablar, a comunicarse, a alfabetizarse. Esto es una política social, cuyos resultados se verán en las próximas generaciones”, había resaltado Corral antes, en diálogo con la prensa.
Lo pedagógico
En el acto, las mamás abrazaban a sus pequeños que ingresaban a la salita de un año. Eran abrazos templados por el tibio sol de media mañana; eran de esos gestos tan propios de la maternidad que pueden conmover a cualquiera. Mientras, el payaso Tuti seguía con su animación algo desfachatada, arengando risas y aplausos. Los pequeños respondían al estímulo.
“Estamos muy contentas con los logros obtenidos el año pasado. Fue muy regocijante para todas las maestras. Los padres nos cuentan todo lo que los chicos aprendieron, y eso nos llena de orgullo y de estímulo para seguir”, contó ante el micrófono y algo nerviosa Sofía Chacón, docente del CIC Roca. Un perro cruzó desorientado el lugar del acto. Lo espontáneo le daba humanidad al encuentro y convertía un acto oficial en algo menos protocolar y acartonado.
La estrategia pedagógica tiene un enclave central en el proyecto. Para Rossana Ingaramo, secretaria de Educación Municipal, “las maestras siguen capacitándose en primeras infancias mediante la Licenciatura en Nivel Inicial que se abrió a partir de un convenio entre el municipio y la Facultad de Humanidades y Ciencias (Fhuc) de la UNL, hace unos años. Este año las primeras 33 docentes que empezaron a trabajar en el sistema se graduarán. Estamos teniendo con periodicidad instancias de capacitación docentes, en temas de salud alimentaria, bienestar y convivencia”, puntualizó la funcionaria.


































