-Primero porque hace 40 años en democracia y ese es un bien público obtenido que es muy bueno, más allá de que algunas cuestiones de la democracia sean insuficientes o no estamos del todo conformes, pero es con más participación, con más ciudadanía que tenemos que mejorar la democracia. Y en ese marco de una sociedad que reconoce la democracia es que las nuevas tecnologías pueden venir a traer aportes valiosos, en algunos puntos transformadores. Por eso es que hay que trabajar todas las variables que implica, porque también está acechando la inteligencia artificial con algunas cuestiones que pueden ser valiosas pero también otras que pueden ser preocupantes. Lo importante es que las tecnologías digitales nos puedan ayudar en el trabajo diario de la escuela, en la gestión directiva, en profundizar el uso de los sistemas informáticos, en trabajar con sistema de alertas tempranas que den aviso de los riesgos de abandono, en el buen uso de las habilidades innatas de los estudiantes, en fortalecer los recursos digitales por parte de los profesores ya sea en el aula o a distancia como nos mostró la pandemia que es posible. En definitiva, si bien entendemos que seguramente se requerirá de líneas provinciales y nacionales en el futuro para ir dándole cada vez mayor consistencia, me parece que el valor está en este gran puntapié que estamos dando en achicar la brecha tecnológica en la educación provincial y eso es un punto central.