"De 120 estudiantes anotados el año que entré a Agronomía, éramos sólo 7 mujeres y dos nos recibimos; las otras se casaron y quedaron por el camino". "Un profesor me dijo en un examen que me ponía 'distinguido' y no 'sobresaliente', porque nunca le había puesto sobresaliente a una mujer". "Tuve que hablar hasta con el propio decano para poder tener el programa de la carrera de Farmacia y rendir el ingreso".
































