Todos conocemos esos envoltorios de telgopor que vienen cuando compramos algo, que se hacen bolitas y terminan desparramados por todos lados. Eso se llama Poliestileno Expandido (EPS) y son un gran problema porque contaminan los ecosistemas y tardan más de 1000 años en descomponerse. Pero un equipo de investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) pensó una alternativa que se encuentra en un etapa intermedia y que ya tuvo consultas de emprendedores que desean utilizar este packaging ecológico.




































