El bajo rendimiento académico es una situación que a ningún padre agrada por ello, la prevención es fundamental en estos casos. Estar al tanto del rendimiento escolar, de su comportamiento en clase, de su implicación en los estudios, de cumplir con su responsabilidad en las tareas diarias... es clave para poder hacernos una idea general de cómo es su mapa escolar. A la mínima señal de alerta, deberemos actuar, y en el caso de que los malos resultados sean una realidad tomar cartas en el asunto.


































