-Las canciones se pasean por una diversidad de ritmos folklóricos argentinos, latinoamericanos y españoles. En los arreglos se buscó reflejar la mixtura cultural, por momentos, sorprendiendo con cambios rítmicos y de texturas. Las canciones se mueven por una diversidad de paisajes sonoros invitando a sumergirse en este entramado que somos como cultura latinoamericana. Si bien, los instrumentos son tradicionales de nuestro folklore, incluimos un set de percusión mixto: bombo legüero, platos, redoblante, tons y djembe, que brindan una fusión interesante, entre moderna y tradicional. Al mismo tiempo, el bajo eléctrico ocupa un lugar sobresaliente en muchos de los arreglos, para mí su sonido simboliza las raíces que se conectan y se comunican bajo tierra. La profundidad de su sonido me remite al corazón, a todo aquello que está presente pero de un modo inasible e impalpable, lo espiritual de la energía vital.