Eduardo Gutiérrez (Buenos Aires, 1851-1889), fue autor de novelas de gran popularidad, con obras de ambiente y temas gauchescos y costumbristas, publicadas casi todas originariamente como folletines, tal el caso de “Juan Moreira”, “Santos Vega” y “Hormiga Negra”, de la que Jorge Luis Borges escribió: “De todos los gauchos malos en que nuestras letras abundan, ninguno me parece tan real como el hosco muchacho atravesado Guillermo Hoyo, que vistea por broma con su padre y acaba por marcarle una puñalada, que es el orgullo de éste. Moreira, en las páginas de Gutiérrez, es un lujoso personaje de Byron que dispensa con pareja solemnidad la muerte y la lágrima; Hormiga Negra es el muchachuelo perverso que empieza por golpear a una vieja y que la amenaza de muerte ‘la primera vez que usté se limpie las manos o el arreador en el cuerpo de su hija, que es cosa mía’. Luego se va enviciando en el crimen, en el gratuito goce físico de matar. En su enconada historia hay capítulos que no olvidaré: por ejemplo, su pelea con el guapo santafecino Filemón Albornoz, pelea que los dos casi rehúyen y a la que los empuja su fama”.