-Mi primer proyecto musical importante lo comencé bastante joven, todavía estaba estudiando música en la EMPA y ya viajaba bastante de gira con Violentango. En ese momento la estética musical tuvo mucha influencia de rock progresivo, por más que tocara “tango” el rock estaba por delante. Fue un grupo casi de garaje con el que todo se creaba interactuando y ensayando. Ya más adelante, cuando me mudé a Bruselas, mi búsqueda musical se había adentrado más en el tango y un poco de jazz. Cambié la guitarra criolla por la eléctrica, y comencé a investigar un poco más en profundidad a Malvicino, Grela, De Lio, Lopez Ruiz, etc. A su vez comencé a interesarme más en el estudio de los arreglos, la orquestación, armonía y composición. Hoy en día, luego de haber transitado proyectos variados: de tango moderno, tradicional, de tango contemporáneo, de la música del Octeto Buenos Aires de Piazzolla y la música de Rovira, creo que mi estilo musical está ligado a ese sonido de la guitarra tango jazz de los años 60, el cual intento modernizar mezclando con la música que me gusta de hoy en dia.