Ha pasado casi medio siglo, pero ni el príncipe Carlos ni Barbra Streisand han olvidado el día en que se conocieron. Según contó recientemente el heredero del trono británico al participar en un programa musical de radio con fines benéficos, en 1974 estaba sirviendo en la Marina Real como lugarteniente cuando, al llegar a la base estadounidense de San Diego, se enteró de que Streisand estaba rodando la película Funny Lady en los estudios de la Warner. El príncipe de Gales pidió entonces visitar el rodaje para conocer a la cantante, quien ahora ha dado algunos detalles más de una amistad que, según un viejo rumor, fue adquiriendo visos de romance con el paso de los años.

































