Para comprender el impacto de “Pecados capitales” al promediar los años '90 (fue estrenada en septiembre de 1995), es necesario retroceder unos años. En 1991, “El silencio de los inocentes” abrió nuevas posibilidades al proponer una historia original sobre un psicópata al que el FBI intenta capturar con la cooperación de otro que comparte varios rasgos con él: Hannibal Lecter. Este personaje, interpretado por Anthony Hopkins, se convierte en el referente sobre el cual se construyeron, con más o menos matices, todos los asesinos seriales (serial killer en inglés) que siguieron en el cine mainstream, incluido el de “Pecados capitales”, encarnado por Kevin Spacey, tan inteligente y aterrador como el propio Lecter.


































