Facundo Giovos, de la ciudad de Córdoba, sorprendió en las audiciones a ciegas de La Voz Argentina. No solamente por su voz, que convenció a Mau y Ricky de voltear la silla y sumarlo a su equipo. Además, deslumbró a Lali, que manifestó su atracción por él y el chico se atrevió a cantarle una serenata mirándola a los ojos. Ezequiel Pedraza, de Río Cuarto, asombró con su voz y al contar la historia de su abuelo, que falleció cantando en un escenario.


































