En Los Nocheros estuvo más de treinta y cinco años aportando su talento entre bambalinas. Para los seguidores del grupo y el ambiente del folclore era una pieza fundamental en el desarrollo exitoso del grupo, pero su nombre era desconocido por fuera del circuito. Hasta que en 2012 su nombre apareció por primera vez al frente de un proyecto artístico. Entonces llegó No clásico, que definió como “un disco muy plural, en el que cada artista que participaba podía aportar su impronta, sus arreglos y eso le dio un toque diferente, con mucho de folklore y jazz”. Allí le puso voz a algunas obras que había firmado, como “Dijo la chacarera”, “Florcita rara” o “Asistencia perfecta”. Un regalo para ella y también para todos los que la querían, la respetaban y querían escuchar sus canciones en su voz. Los mismos que hoy la lloran, seguramente, cantando.