Isaac Asimov tuvo diversas facetas: profesor de bioquímica, historiador y divulgador científico. Pero fue más conocido por su monumental aporte a la ciencia ficción, a la que contribuyó con aportes que redefinieron por completo el género, en especial gracias a su entretejido entre hechos científicos y ficción, que fue capaz de conciliar de un modo asequible para el gran público. Esto le confirió una popularidad incomparable para un autor relacionado con la ciencia ficción, lo que lo ubicó a la altura de ilustres antecesores como Verne o H.G. Wells.
































