Ignacio Valiente agenda la videollamada a las cuatro en punto. Y a las cuatro en punto (hora Italia) atiende. “Buen día. Sería rarísimo decirte buenas tardes”, subtitula. De chico le decían Igna, como reafirma en su cuenta de X. Ahora acepta el “Nacho estándar”. Le pregunto si se siente fiel a su apellido, en qué sentido; la respuesta aparecerá cerca del final. Por lo pronto, es oportuno recordar que este año vio la luz su primer libro de cuentos, “Las grandes ligas”. La antología le valió el Primer Premio del Fondo Nacional de las Artes 2022 y la decisión editorial de La Crujía de publicar su material.




































