La despedida, el primer paso en ese largo camino llamado “hacer el duelo”, es uno de los tantos rituales que no forman parte de esta nueva normalidad, obra indeseable del coronavirus. Si bien este lunes comenzó la flexibilización de la cuarentena en el AMBA, las reuniones de personas todavía no están permitidas y el protocolo para evitar el contagio del COVID-19 se sigue aplicando a los velatorios y los entierros.

































