Al igual que Eva Perón y Lady Di, Marilyn Monroe será joven por toda la eternidad. Es que su muerte prematura, cuando estaba en la cumbre profesional y vital, le otorgó pese a todo un privilegio: nunca se la vio envejecer. Ese halo de vivacidad intemporal sumada a una carrera meteórica en el cine, a una vida plagada de turbulencias y a la potencia de la industria cultural norteamericana para construir figuras y proyectarlas al mundo, hicieron de Norma Jeane Mortenson (tal era su nombre original) uno de los mitos más potentes del siglo XX. Cuyas zonas oscuras todavía permanecen tan recónditas que serán eje de un documental que se estrenará el próximo 27 de abril en la plataforma Netflix.



































