-Actualmente, muy bien. Un poco en tono de chiste, pero también de verdad, mi trabajo obviamente cambió muchísimo: hoy podríamos decir que solamente soy director; también obviamente actúo, bailo, canto en algunas producciones; pero lo que mayormente hago es la parte de la dirección. Porque hoy, a casi 14 años, desde hace cuatro años atrás estamos trabajando con productores. Uno de los trabajadores del Teatro Luz y Fuerza, Eric Pallero, es uno de las productores que invierte en los proyectos; también tenemos a otro señor que se llama Edgardo Baumgartner, dueño del boliche La Pirámide. Son de alguna manera inversionistas: ellos se encargan de que estos proyectos tomen vida; y son los que, junto con Rodrigo, me dan luz verde o no a las ideas y proyectos que propongo. Tengo que decirlo: soy un afortunado, porque apuestan a mi trabajo, que es llevar adelante estos proyectos: trabajar con jóvenes, con adolescentes, con adultos.