En la ciudad donde más famosos se acumulan por metro cuadrado, si hay algo que abunda son paparazzi a la busca y captura de la última exclusiva. De ahí que la pareja tardara tanto en encontrar una mansión adecuada que les garantizara la privacidad y la seguridad. Una fortaleza que, tal y como acaban de comprobar, por desgracia no está sirviendo de nada.

































