La obra de Rocío Gal, cantante, compositora y artista visual de Buenos Aires, se inscribe en un universo que podría sintetizarse con el término “folktrónica”. Es que indaga tanto en la música latinoamericana de raíz litoraleña como en la experimentación electrónica. Tras una serie de adelantos, Gal lanzó su primer disco de estudio, “Inventario de ecos”, cuyo título está inspirado en la novela “Desierto sonoro”, de la mexicana Valeria Luiselli, que relata el viaje de un matrimonio en crisis con sus dos hijos pequeños desde Nueva York hasta Arizona. Ambos son documentalistas y cada uno se concentra en un proyecto propio. La placa fue grabada en 2021 en Estudio Espeis y combina lo analógico con lo digital.


































