Hay una convicción que atraviesa toda la obra de Milo J, y este hito en su carrera no hizo más que reafirmarla. En su Tiny Desk para NPR -la consagración informal a la que aspiran los artistas del mundo entero-, el argentino armó una mesa donde se sentaron, en clave de chacarera y de murga, las voces que vienen viajando hace décadas por el río de la canción popular latinoamericana.


































