Con apenas 14 años, Nell Fisher dio uno de los saltos más significativos de su joven recorrido actoral: convertirse en la nueva Holly Wheeler en la quinta y última temporada de “Stranger Things”. Un rol que durante años fue apenas una presencia lateral y que, en el cierre de la serie creada por los hermanos Duffer, gana peso dramático y simbólico. Detrás de ese desembarco hay una historia marcada por viajes, formación multicultural y un crecimiento artístico acelerado, que explica por qué Fisher llegó a Hawkins mucho antes de que el mundo pusiera los ojos sobre ella.


































