“Naftalina”, el último trabajo publicado por Sole Otero, se ambienta en 2001, en una Argentina en crisis. Rocío, de 19 años, pierde a su abuela Vilma y, tras el entierro, se muda a la casa que ésta le ha dejado. Allí, repasa la vida de Vilma y al conocer con más profundidad las razones que llevaron a su abuela a convertirse en una una persona aislada y resentida, teme que la historia se repita. Con formato de novela gráfica, tiene varias facetas. Es una saga familiar, que reconstruye la historia de una mujer joven en la Italia de principios del siglo XX vista desde la perspectiva de su nieta, que explora su pasado muchas décadas después en Argentina, en medio de la crisis social y económica de diciembre de 2001. Es, también, una reflexión estimulante respecto a problemáticas universales como las relaciones familiares, los mandatos sociales, la renuncia, el sacrificio y las frustraciones. Y se erige como una potente metáfora: cuando debe vaciar la casa de su abuela y repasar su historia, la protagonista mira su interior y analiza su propia trayectoria vital.




































