A comienzos de agosto, Jamie Spears, padre de Britney Spears, accedió a dejar la tutela con la que, desde hace 13 años, controla, entre otras cosas, las finanzas de la cantante. Pero el camino hacia la libertad total de la cantante se presenta largo y no exento de obstáculos. El último de ellos es que su progenitor quiere recibir dos millones de dólares —unos 1,7 millones de euros— antes de dejar de ejercer la custodia legal, algo para lo que, hasta el momento, no existe una fecha definida. Así lo ha asegurado el abogado de la artista, según publica The Guardian, quien asegura que su clienta, de 39 años, “no será extorsionada”.



































