La actriz Marlene Dietrich fue uno de los mitos del cine del siglo XX. Con su bello rostro, su altivez y su mirada indescifrable, emergió como musa ideal para muchos directores e intervino en cintas hoy consideradas piezas modélicas del séptimo arte (“Sed de mal”, de Orson Welles, “Testigo de cargo” de Billy Wilder y “Juicio en Nuremberg” de Stanley Kramer, son ejemplos). Pero su conversión en estrella de jerarquía internacional se produjo a partir de su labor en “El ángel azul”, estrenada en Berlín hace 90 años, el 1° de abril de 1930, donde interpreta a una artista de cabaret que enamora y acaba humillando a un rígido profesor.



































