La temporada marplatense se debate entre dos cuestiones que deben convivir y, caramba, ése es el problema.
Se esperan, desde el 1 de diciembre al final de Semana Santa (la verdadera temporada es esa) una cifra que se acerque lo más, más, más posible a los 4 millones de turistas. Hoteles, restaurantes y playas piensan en esos plazos. La salvación esta en esos días del almanaque y la caja.


































