“Filmame esto, Néstor”. La frase pertenece a la actriz Érica Rivas y está incluida en una de las historias de la película “Relatos salvajes”. Describe cómo una novia descubre, la noche de su casamiento, que su flamante marido le ha sido infiel con una compañera de trabajo que, encima, está en ese momento en el salón. Toma entonces una decisión drástica que incluye arruinar varias cosas: en el corto plazo, la fiesta en la cual es protagonista y, a largo plazo, la vida de su pareja. Es una buena síntesis de lo que representa la película de Damián Szifrón: una “explosión”, término que se vuelve literal en un momento. Es lo que establece el vínculo argumental entre las historias que integran la trama, ya que los personajes son llevados a un límite que no tiene vuelta atrás.


































