Jacoby está del otro lado, pero no lo veo. La mayoría del tiempo hablo yo. Pregunto, rodeo, suelto el ovillo. Soy el lector que entre líneas espía al juglar. Roberto respira; no: estiliza el silencio. Nadie apura al turista extraño en el andén del autobús mientras busca una palabra. La palabra. Esa palabra que suene bien y que diga lo que tiene que decir.

































