Roger Waters es una leyenda tal que no necesita introducciones. Desde la fundación de Pink Floyd en 1965, nos ha regalado canciones únicas, atreviéndose a explorar los límites del rock y dejando un legado de álbumes fuertemente conceptuales que siempre miran de frente los problemas de ayer y de hoy. Su base de fans en Argentina es colosal: cualquiera que recuerde sus nueve noches en el Estadio River en 2012 –un récord para este entonces– lo sabe con certeza. Cuando anunció que regresaría al país en el marco de la etapa latinoamericana de su gira despedida “This Is Not a Drill”, fueron miles de fans los que supieron que las entradas se agotarían en un abrir y cerrar de ojos y a las 10 de la mañana, cuando abrió la preventa, llenaron la plataforma. En cuestión de solo una hora y media se terminaron todos los tickets de la preventa y comenzó la venta general, que también agotó todas las localidades para su show en el Monumental, estadio que alberga sus mejores recuerdos en Argentina. Para que nadie se quede afuera de este tour donde el ídolo hace un repaso por toda su trayectoria, pasando por todos los infaltables de Pink Floyd, se agrega un nuevo y último show el jueves 22 de noviembre, producido también por DF Entertainment.