Desde su estreno en 2016, Stranger Things no solo revivió la estética ochentosa en pantalla: también logró que canciones de hace más de 30 años volvieran a liderar rankings globales. ¿Cómo lo hizo? A través de un uso inteligente y emocional de la música que va mucho más allá de lo decorativo y se convierte en un personaje más.

































