-Creo que el futuro, como siempre pero hoy más todavía, es incierto. Estamos viviendo una revolución sin parangón con la aparición de la IA en todos los aspectos de nuestras vidas incluidos, obvio, el de la música. Como dije antes, es importante hoy, y más importante en los tiempos venideros, señalar que es música sin IA. Buena parte de la música banal presente en los medios masivos de comunicación ya no puede decir lo mismo y esa tendencia va a crecer. En ese marco me gustaría que nuestra música sea un resguardo de lo humano frente al avance del artificio. Respecto a las nuevas audiencias, no tengo idea de cómo lograr eso, me da la sensación de que nuestra música va en contra de las audiencias porque es música que transita, o pretende transitar, el sendero de lo nuevo que es, justamente, antitético. En ese sentido es música un poco anacrónica, no está en fase con los grandes consumos culturales.