En “Chira Molina”, Julio Migno recrea la historia de un criollo que vivió en San Javier; perseguido injustamente por la policía y maltratado al punto de la extrema miseria, la enfermedad y la muerte. En este poema narrativo, el escritor propone una reelaboración de la gauchesca y de “Martín Fierro”. Sin embargo, Migno recupera temas y formas de la estética del siglo XIX, pero para utilizarlas en otro territorio: el litoral santafesino, y esa traslación, lo cambia todo. La razón de tomar historias de criollos o del mocoví de su tierra se encuentra, reiteró Bertucci, en el propósito social de la literatura del santafesino que presenta, a su vez, una intención más amplia: sumar su canto -contra la opresión, por la justicia y la libertad- a la causa argentina y americana. Julio Migno se apropió del elemento humano característico de la región costera para expresar el dolor y la queja, denunciar las injusticias y los abusos del poder para con el pueblo oprimido e indefenso. Explicó que el indio y las mujeres “tigras” y “leonas” en “Chira Molina” constituyen dos temas centrales que permiten pensar las renovaciones que propone el autor en relación con la estética tradicional. La investigadora destacó también que la obra del santafesino supera la denuncia circunstancial a través de estilos y procedimientos originales, y el tratamiento de temas universales presentes en todas sus producciones.