Un 4 de julio, pero de hace 33 años, el bandoneón de Astor Piazzolla se calló para siempre, dejando un eco imborrable en la historia de la música argentina y universal. El compositor y director, cuya genialidad reformuló el tango y lo proyectó al mundo, sigue resonando hoy en cada nota de sus obras inmortales, mientras su legado se expande con nuevas iniciativas para acercar su música a las nuevas generaciones.





































