El derretimiento de los glaciares de Groenlandia, que se sumerge en las aguas árticas a través de ensenadas empinadas o fiordos, se encuentra entre los principales contribuyentes al aumento global del nivel del mar en respuesta al cambio climático. Obtener una mejor comprensión de cómo el calentamiento del agua del océano afecta a estos glaciares ayudará a mejorar las predicciones de su destino. Estas predicciones, a su vez, podrían ser utilizadas por comunidades de todo el mundo para prepararse mejor para las inundaciones y mitigar los daños a los ecosistemas costeros.

































