Cada año, la Isla de Navidad, un pequeño territorio australiano perdido en el océano Índico, se convierte en escenario de uno de los espectáculos naturales más impresionantes del planeta. Millones de cangrejos rojos emergen de la selva tropical y avanzan en masa hacia el mar, tiñendo de rojo carreteras, jardines y senderos en su camino hacia las playas donde desovan.



































