La noche rosarina ya no es la misma. La crisis económica que golpeó fuerte a la mayoría de los sectores de la nocturnidad junto con la irrupción de la pandemia en 2020, alejó a los inversores y desalentó la movida nocturna. Se establecieron nuevos parámetros horarios que, hoy en la nueva “normalidad”, todavía no se actualizaron. Menos opciones, bares y pubs que cierran temprano y muchos obstáculos para emprender, siguen trabando la reactivación de la actividad nocturna.



































