Veinticinco años se cumplen este martes desde el instante en el que el reportero gráfico José Luis Cabezas disparó su cámara para retratar al oscuro empresario Alfredo Yabrán en un balneario de Pinamar, imágenes que se convirtieron en un hito del fotoperiodismo y que le costaron la vida al trabajador de prensa.


































