Hallan la prueba más antigua de una bacteria causante de sífilis y múltiples enfermedades
Es una variante de Treponema, una familia de patógenos asociada a infecciones complejas de la piel y los huesos. Del estudio, publicado en Science, participó un investigador del CONICET.
Hallan la prueba más antigua de una bacteria causante de sífilis y múltiples enfermedades
Un equipo internacional de científicos con miembros argentinos logró recuperar y reconstruir el genoma bacteriano más antiguo conocido de Treponema pallidum —el microorganismo responsable de la sífilis, así como de otras treponematosis como el pian y el bejel— a partir de restos humanos de hace 5 500 años en la Sabana de Bogotá (Colombia). El estudio fue publicado en la prestigiosa revista Science y representa un hito en la comprensión de la evolución de estas infecciones en poblaciones humanas antiguas.
Sitio arqueológico Tequendama I, en la sabana de Colombia, donde se realizó el hallazgo. Fotos: gentileza investigador.
La investigación, liderada por expertos de universidades de Estados Unidos y Suiza en colaboración con arqueólogos e investigadores de Argentina, Colombia y otros países, analizó ADN extraído del interior de una tibia perteneciente a un individuo adulto. Este fragmento de hueso, recuperado en el sitio arqueológico Tequendama I, datado por radiocarbono en aproximadamente 5.500 años de antigüedad, contenía secuencias genéticas de un Treponema ancestral hasta ahora desconocido.
Un linaje ancestral único
El genoma recuperado no coincide con ninguna de las variantes modernas de T. pallidum que causan enfermedades hoy en día, sino que pertenece a una rama evolutiva muy temprana, anterior al ancestro común de todas las cepas conocidas. A pesar de que el individuo no presentaba lesiones óseas evidentes de infección —lo que suele dificultar la detección de enfermedades antiguas— los análisis demuestran que este patógeno ya formaba parte del repertorio microbiano de las sociedades cazadoras-recolectoras de la región hace miles de años.
Según los autores del estudio, el hallazgo amplía el registro del patógeno más de 3 000 años respecto a las pruebas genéticas previas y sugiere que T. pallidum pudo estar asociado a humanos desde mucho antes de lo pensado, posiblemente incluso desde el Pleistoceno tardío.
“Una evidencia sin precedentes”
“Desde hace años venimos trabajando en la Sabana de Bogotá, una región muy rica en cuanto a la preservación de material arqueológico y, fundamentalmente, de restos óseos que datan de momentos muy tempranos, hasta 10 000 años de antigüedad”, destacó el investigador del CONICET y de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Dr. Miguel E. Delgado, uno de los autores del estudio.
“Durante una de las campañas, extrajimos unas muestras para su análisis paleogenómico y encontramos que uno de los cortes, un fragmento de tibia de un individuo masculino adulto joven, albergaba una especie de cavidad que, en principio, podía ser evidencia de la acción de un patógeno -detalló Delgado-. El análisis detallado permitió confirmar la sospecha y concluir que se trataba de una infección bacteriana causada por T. pallidum. Nuestra investigación retrocede tres mil años más y nos ubica en el Holoceno medio, hace alrededor de 5 500 años, con lo cual es la evidencia más antigua del mundo” .
Miguel Delgado, investigador del CONICET en el Museo de La Plata. Fotos: CONICET Fotografía/R. Baridón.
Delgado subrayó que el genoma antiguo es “muy cercano y de virulencia similar” a las cepas modernas que causan sífilis, pian o bejel, lo que indica una continuidad evolutiva de estas infecciones.
Debate sobre el origen de las treponematosis
Este tipo de hallazgos alimenta un debate histórico y científico sobre el origen y la dispersión de enfermedades como la sífilis. Durante siglos se ha discutido si esta infección era endémica en el Viejo Mundo antes de los viajes de Cristóbal Colón o si se originó en América y fue trasladada a Europa tras el contacto entre continentes. Aunque este estudio no cierra definitivamente esa discusión, demuestra que formas de T. pallidum estaban presentes en el continente americano miles de años antes de la llegada de los europeos.
Para Delgado, estos datos sugieren que “la sífilis y las demás enfermedades asociadas probablemente sean endémicas de América o, al menos, ya estaban en nuestro continente mucho antes de la venida de los europeos”.
Relevancia para la salud pública
Además de su valor histórico y antropológico, el investigador argentino enfatizó que comprender la historia evolutiva de estos patógenos es relevante para la salud pública actual. “Estas enfermedades todavía persisten, y demostramos que las cepas que las producen en la actualidad están estrechamente ligadas con T. pallidum. Son las mismas enfermedades evolucionando en el tiempo. Aun hoy tienen una alta prevalencia en la población, por lo que entendemos que comprender su dinámica evolutiva es muy importante porque permite ver cómo se desarrollaron y cómo, posiblemente, se pueden tratar”.
Miguel Delgado, investigador del CONICET en el Museo de La Plata. Fotos: CONICET Fotografía/R. Baridón.
El estudio fue posible gracias al trabajo conjunto de investigadores de múltiples instituciones científicas, entre ellas la Universidad Metodista del Sur (Estados Unidos), la Universidad de Lausana (Suiza), la Universidad de California Santa Cruz (Estados Unidos) y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), que gestionó los permisos para la investigación en el sitio arqueológico de Tequendama.