Cruzar la puerta del archivo de El Litoral es, literalmente, suspender el tiempo. El aire se siente distinto: fresco, controlado, casi ceremonial. Y el silencio solo se interrumpe por el sonido de los libros apoyados sobre la mesa y el pasar de las páginas que han visto pasar más de un siglo de historia santafesina. En el Día Internacional de los Archivos, Mariano Rinaldi, historiador y uno de los responsables de proteger este tesoro, explicó por qué este rincón del diario no es un depósito del pasado, sino un motor vivo del presente.





