Inteligencia Artificial para rastrear icebergs: el nuevo aliado en la lucha contra el cambio climático
Científicos británicos desarrollaron una herramienta que permite seguir el “ciclo de vida” completo de los icebergs, desde su formación hasta su desaparición. Aporta datos clave para la investigación climática y la navegación segura en zonas polares.
Inteligencia Artificial para rastrear icebergs: el nuevo aliado en la lucha contra el cambio climático
Un equipo del British Antarctic Survey (BAS) logró un importante avance en el monitoreo de masas de hielo: desarrollaron un sistema basado en inteligencia artificial capaz de rastrear con precisión la trayectoria de los icebergs desde el momento en que se desprenden de los glaciares hasta su fragmentación final.
Esta innovación automatiza un proceso que hasta ahora requería análisis manuales de imágenes satelitales, ahorrando tiempo, mejorando la precisión y generando una base de datos sin precedentes sobre estos colosos flotantes.
La herramienta permite seguir el “ciclo de vida” completo de los icebergs.
Cómo funciona la nueva tecnología
La IA utiliza imágenes satelitales de alta resolución para:
Detectar la forma única de cada iceberg al momento de su desprendimiento.
Vincular fragmentos posteriores con su iceberg de origen, incluso si se dividen en múltiples partes.
Crear una especie de “árbol genealógico de hielo”, que permite seguir la evolución completa de cada iceberg.
Así, los investigadores pueden comprender no solo hacia dónde se desplazan estas masas, sino cómo cambian, se fragmentan y finalmente se disuelven.
Modelos climáticos, al observar cómo los icebergs liberan agua dulce en el océano.
Estudiar el impacto del cambio climático en las regiones polares, las más sensibles al calentamiento global.
Observar tendencias de fragmentación y derretimiento, con un detalle imposible de lograr manualmente.
Según los científicos, conocer el “ciclo de vida” completo de los icebergs es crucial para entender mejor cómo afectan al equilibrio térmico y salino de los océanos.
La IA utiliza imágenes satelitales de alta. Crédito: Reuters.
Aplicaciones más allá de la investigación
Aunque el principal objetivo de esta herramienta es científico, sus posibles aplicaciones incluyen:
Asistencia a la navegación en zonas peligrosas por presencia de hielo.
Planificación de rutas marítimas más seguras y eficientes.
Soporte a operaciones logísticas y pesqueras en el Atlántico Sur y la Antártida.
Más allá del interés académico, el seguimiento de icebergs se vuelve cada vez más relevante en el contexto de las disputas geopolíticas en la región antártica. El control y análisis de estas masas de hielo puede proporcionar información valiosa sobre el comportamiento de los glaciares, la dinámica oceánica y hasta la disponibilidad futura de recursos naturales.
En ese sentido, herramientas como esta IA no solo representan un avance tecnológico, sino también un activo estratégico para los países con presencia científica en la región polar.
El desarrollo del BAS marca un hito en la aplicación de inteligencia artificial a la investigación climática. Al automatizar el seguimiento de icebergs, se abre una nueva ventana de observación sobre el comportamiento del hielo en el océano y sus consecuencias globales.
En tiempos en que el cambio climático avanza y las señales en el Ártico y la Antártida son cada vez más preocupantes, herramientas como esta se vuelven indispensables para anticipar escenarios, prevenir riesgos y tomar decisiones informadas.