El sol de la mañana se filtra por los vitrales del Paraninfo, ese templo del conocimiento santafesino donde las historias suelen volverse leyendas. Tras su charla en la UNL, el Dr. Julio Panza se acomoda en la primera fila con la calma de quien conquistó la ciencia mundial pero elige hablar de sus raíces. Con una cadencia que no perdió en el Norte, conversa con El Litoral como si nunca se hubiera ido del todo.


































