Restos del primer pariente del actual ornitorrinco australiano, el más antiguo del que se tenga registro hasta el momento, fueron descubiertos en rocas cretácicas de 70 millones de años a unos 30 kilómetros al sudeste de El Calafate, Santa Cruz, por paleontólogos del Conicet y del National Museum of Nature and Science de Tokyo, Japón.

































