El encuentro entre lava y el mar de La Palma está generando algo más que grandes columnas de humo. Por debajo del agua, la interacción entre dos masas tan enormes y con tanta diferencia térmica está alterando la naturaleza y forma de la propia colada. Algunos de los cambios serán poco duraderos, pero otros perdurarán miles de años. El fenómeno más inmediato y característico está siendo la vitrificación de su parte exterior. Pero no es el único.

































