- Tiene varias aristas. La actividad de la construcción viene con un nivel de caída de más de dos años, tanto obra pública como obra privada. La sumatoria de los dos rubros, privada y pública, nos daban una caída de más de dos años de la actividad. Con un acumulado negativo importante. Esto viene de principios de 2018. El panorama venía complicado y con esto de la pandemia se complicó aún más. Después, pandemia mediante, llegamos a niveles de casi una actividad cero. Y se empezó a recuperar de a poco a partir de junio. Fueron números positivos con respecto al mes anterior, pero el global seguía siendo negativo. Hay una oportunidad en relación al tipo de cambio. Los precios de los metros cuadrados de construcción se han mantenido en dólares y los costos pesificados generando una brecha interesante del negocio. Eso ha generado una gran cantidad de consumo de materiales. Hubo mucho stock los primeros meses. Como la producción de los materiales ha venido con problemas, por logística, enfermedades, faltante, con menos personal en la fábrica, ha tenido una productividad baja que hizo que se llegara a niveles de muy bajo aprovisionamiento.