El conflicto entre choferes y empresas de transporte volvió a escalar y derivó en una medida de fuerza de alcance federal en el interior del país. El sindicato fijó como plazo límite el martes 10 para que se abonen los salarios bajo el mismo esquema vigente en el AMBA, pero no hubo cumplimiento ni avances en las negociaciones con FATAP en la Secretaría de Trabajo. Ante ese escenario, se activó un paro total que impactaría en servicios urbanos e interurbanos, en un contexto de fuerte incertidumbre para millones de usuarios.



































