Desde 2022, unas extrañas señales de radio procedentes de la Vía Láctea han desconcertado a los astrónomos. Llegaban del plano galáctico con una cadencia aparentemente imposible; eran demasiado lentas para ser púlsares y demasiado regulares para ser solo ruido. Los llamaron transitorios de radio de largo período (LPT, por sus siglas en inglés), y durante años nadie supo qué eran.




































