Stan, bautizado con ese nombre en honor a su descubridor, Stan Sacrison, un paleontólogo amateur que halló los huesos de su cadera en la región geológica de Hell Creek, en el estado de Dakota del Sur en 1987, fue ignorado en un primer momento al ser confundido con un Triceratops, "que aunque es un descubrimiento también emocionante, es un fósil que es bastante común encontrar" en dicha región. Al parecer, no fue Sacrison quien erró en la primera identificación, sino un científico con quien compartió su descubrimiento. Tras permanecer cinco años ignorado, en 1992 el paleontólogo aficionado se puso en contacto con el Instituto de Investigación Geológica Black Hills que inmediatamente determinó que se trataba de un ejemplar "del principal depredador de su época, el Cretácico tardío".