Son muchos los espectáculos que nos regalan en sintonía el cielo y el universo cada mes, cada día, a cada instante. Amaneceres y atardeceres inolvidables, constelaciones de estrellas de las cuales en algunos casos hasta conocemos sus nombres desde pequeños, nubes con formas originales para descubrir y una luna que, según su posición y la del sol con respecto de la Tierra, se agranda y se achica, se achica y se agranda, en ciclos con rigurosidad matemática.
































