Un fuerte temporal azotó a la provincia de Tucumán durante el fin de semana y provocó inundaciones, crecidas de ríos, evacuaciones y cortes de rutas en distintos puntos del sur provincial.
Las intensas lluvias provocaron evacuaciones, daños en viviendas y complicaciones en la circulación. La crecida del río Chirimayo obligó a cerrar la Ruta 65 y hay zonas aisladas.

Un fuerte temporal azotó a la provincia de Tucumán durante el fin de semana y provocó inundaciones, crecidas de ríos, evacuaciones y cortes de rutas en distintos puntos del sur provincial.
Las lluvias intensas, acompañadas por ráfagas de viento, generaron un escenario de emergencia que afectó tanto a zonas urbanas como rurales.
El fenómeno comenzó luego de una jornada de altas temperaturas, cuando un sistema de tormentas se instaló en la región y descargó abundante cantidad de agua en pocas horas.
Las precipitaciones impactaron principalmente en los departamentos de Monteros y Chicligasta, donde se registraron calles anegadas, ingreso de agua en viviendas y dificultades para la circulación.
Uno de los puntos más críticos fue la crecida del río Chirimayo, cuyo aumento de caudal afectó áreas cercanas a la Ruta Nacional 65 y al puente de Alpachiri. La fuerza del agua generó preocupación por posibles desbordes y daños en la infraestructura.
En paralelo, también se reportaron situaciones complejas en otras localidades como Villa Quinteros y Arcadia, donde las lluvias provocaron anegamientos y complicaciones para el tránsito. En algunos sectores, la acumulación de agua y barro dificultó el acceso a barrios enteros.
Las precipitaciones incluso derivaron en correntadas de barro, como ocurrió en la zona de Piedra Grande, donde el avance del agua afectó caminos y sectores habitados.
El impacto del temporal obligó a muchos vecinos a tomar medidas de urgencia. Ante el ingreso de agua en sus viviendas, algunas familias decidieron autoevacuarse durante la madrugada para resguardar su seguridad.
Además, en varias zonas se reportaron personas aisladas que aguardaban asistencia, debido a que los caminos quedaron intransitables o directamente cortados por el avance del agua.
El aumento del caudal de los ríos tuvo un impacto directo en la infraestructura vial. Como medida preventiva, las autoridades dispusieron el cierre de la Ruta Nacional 65 a la altura de Alpachiri, ante el riesgo de socavamiento del puente por la fuerza del agua.
A esto se sumaron otras complicaciones en caminos y rutas de la región. En algunos tramos, el agua cubrió la calzada, mientras que en otros se registraron sedimentos y daños que impedían la circulación.
La situación generó interrupciones en la conectividad y obligó a extremar las precauciones para quienes se desplazaban por la zona. Desde organismos oficiales recomendaron evitar las áreas afectadas y mantenerse informados a través de los canales oficiales.
El temporal también dejó consecuencias trágicas. En la capital provincial, un niño de 12 años murió tras recibir una descarga eléctrica mientras se encontraba en una calle inundada, en un hecho que generó conmoción.
El escenario se da apenas semanas después de otros episodios de lluvias intensas que ya habían afectado a la provincia, lo que agrava la situación en zonas donde la infraestructura y las defensas hídricas continúan bajo presión.
En este contexto, las autoridades provinciales y municipales mantienen el monitoreo de los ríos y el estado de las rutas, mientras se evalúan los daños y se asiste a las familias afectadas.
El pronóstico meteorológico anticipa mejoras temporarias, aunque no se descarta la continuidad de condiciones inestables en los próximos días. Por ello, se insiste en la necesidad de mantener medidas de prevención, especialmente en áreas cercanas a cursos de agua o con antecedentes de anegamientos.




