Un defecto en termos utilizados para conservar alimentos y bebidas derivó en un retiro masivo de productos en Estados Unidos, luego de que se reportaran decenas de incidentes, algunos de ellos con consecuencias severas.
La medida alcanza a más de 8 millones de envases térmicos en Estados Unidos. Detectaron un problema en las tapas que puede generar expulsiones violentas y causar lesiones graves.

Un defecto en termos utilizados para conservar alimentos y bebidas derivó en un retiro masivo de productos en Estados Unidos, luego de que se reportaran decenas de incidentes, algunos de ellos con consecuencias severas.
Entre los casos más graves, al menos tres personas sufrieron pérdida permanente de la visión tras ser impactadas por piezas del envase al momento de abrirlo.
La medida fue impulsada tras múltiples denuncias de usuarios y la intervención de la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor (CPSC), que detectó un problema en el sistema de cierre de los recipientes.
Según la información oficial, el defecto está vinculado a la ausencia de un mecanismo de alivio de presión en la tapa. Esto permite que, al almacenar alimentos o líquidos durante un período prolongado, se acumule presión en el interior del envase.
Al momento de abrirlo, esa presión puede liberarse de forma abrupta, provocando la expulsión violenta del tapón.
El impacto de esa pieza —que puede salir despedida con fuerza— es el que generó lesiones en distintos usuarios. En total, se registraron al menos 27 incidentes con golpes y cortes, varios de los cuales requirieron atención médica. Entre ellos, tres casos derivaron en daños oculares irreversibles.
Las autoridades advirtieron que el riesgo aumenta cuando los recipientes contienen alimentos perecederos o bebidas que generan gases, ya que esto favorece la acumulación de presión interna.
El retiro alcanza a más de 8 millones de productos comercializados durante más de una década. En particular, afecta a dos líneas principales de termos: los modelos de la serie Stainless King, utilizados para alimentos, y las botellas Sportsman para bebidas.
Estos productos fueron vendidos entre marzo de 2008 y julio de 2024 en grandes cadenas comerciales y plataformas de venta online, lo que explica la amplia distribución y el alcance de la medida.
Los modelos involucrados incluyen distintas capacidades —desde 16 hasta 40 onzas— y pueden identificarse por el número impreso en la base del recipiente. Todos comparten la misma falla estructural en el diseño del tapón, que carece de un sistema que permita liberar la presión de manera controlada.
Ante esta situación, las autoridades recomendaron a los consumidores dejar de utilizar de inmediato los productos afectados.
La empresa fabricante, por su parte, dispuso un sistema de reemplazo gratuito, que puede consistir en el envío de una nueva tapa con válvula de seguridad o en el recambio completo del producto, según el modelo.
Las recomendaciones oficiales son claras: quienes tengan alguno de los modelos alcanzados deben suspender su uso y contactar al fabricante para gestionar el reemplazo. En algunos casos, se solicita enviar una fotografía del producto o devolverlo para recibir una nueva unidad.
El proceso de reposición puede demorar varias semanas, pero desde la empresa aseguran que es la forma más segura de evitar nuevos incidentes.




