Lo que empezó como una idea persistente, casi una obsesión íntima, hoy avanza kilómetro a kilómetro por la columna vertebral del continente americano. Claudio “El Turco” Cherep, su compañera Ximena Frois, su hijo Luka y Toto —un perro de linaje dudoso pero carácter imponente— salieron de Santa Fe con un objetivo tan concreto como desmesurado: llegar a Alaska por tierra, contando el camino mientras lo viven. Algo así como “nuestra América contada al revés”, dicen.



































